A las 4:30 sale el MVZ para visitar a Bruno. La ficha de su tutora conserva la dirección de su departamento, pero esta semana Bruno está en casa de su hermana. Esa diferencia cambia el trayecto y la persona que abrirá la puerta. Conviene resolverla mientras se acuerda la cita.
Separa el domicilio del tutor del lugar de la cita
Al recibir la solicitud, pregunta en qué dirección estará el paciente ese día. Lee de vuelta los datos que permiten distinguir el acceso correcto, sobre todo si el edificio tiene dos entradas o comparte numeración con otro. Confirma también la persona que recibirá al equipo y el teléfono al que puede llamar al llegar.
En el ejemplo de Bruno, recepción anota “entrada por la calle lateral” en la información de la visita. La tutora conserva su domicilio habitual en su ficha. Así, la solución de esta semana sirve para esta cita, sin convertirla en la dirección para todas las visitas futuras.
Usa una ficha breve para confirmar la salida
Prepara esta información con el tutor. Si falta la dirección o cambió la persona que recibe, encarga a alguien de recepción que lo aclare antes de mandar al MVZ.
- Paciente y tutor:
- Fecha y horario acordados:
- Dirección de esta visita y referencia de acceso:
- Nombre y teléfono de quien recibe:
- Persona de la clínica que confirmó:
Reconcilia los cambios del último momento
Un “mejor ven aquí” por teléfono también cambia la cita. Pide que quien atendió el aviso actualice el lugar y lo confirme con el profesional que sale. Antes de salir hacia su siguiente visita, el MVZ puede consultar su agenda desde TribuVet Clínica en iPhone o iPad.
La tutora de Bruno también puede comprobar el dato: cuando la clínica ya registró la cita a domicilio, TribuVet Contigo para iPhone le permite consultar la dirección de esa visita. Si aún aparece su departamento, puede avisar a recepción mientras todavía hay tiempo para corregir el trayecto.